Texas Killing Fields (2012)

Un thriller que promete, pero que termina enredándose solo. 3/5.

El género del thriller de investigaciones policiales es entretenido y cuando esta bien dirigido y armado es capaz de entregar clásicos (un ejemplo obvio: Se7en). Dentro de este género hay un subgénero que retrata a seres miserables y antihéroes, villanos de escasa humanidad y policías con más defectos que virtudes. Complementando esas características los creadores deciden situar a los personajes en lugares sucios y oscuros, hábitats bruscos y rudos, generalmente en locaciones pobres o abandonadas por la economía. Texas Killing Fields pertenece a este subgénero y le saca provecho a sus locaciones.

En Little Texas, Texas, Estados Unidos, la pareja de detectives Souder (Sam Worthington) y Heigh (Jeffrey Dean Morgan) investigan el asesinato de una joven al mismo tiempo que ocurren otros horribles homicidios en que las víctimas también son jóvenes chicas, pero que una vez torturadas son abandonadas en una zona pantanosa cercana. El problema es que esa zona se encuentra fuera de su jurisdicción, por lo que son investigados por la ex esposa de Souder (Jessica Chastain). Heigh es un corazón de abuelita y quiere investigar todos los asesinatos de jóvenes mujeres, principalmente por una culpa que lo agobia y persigue desde su tiempo en que trabajó en Nueva York, pero su compañero le advierte que no debe inmiscuirse en otras jurisdicciones porque sólo le traerá problemas, además de que ya tienen su propio homicidio que investigar.

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La directora Ami Canaan Mann saca todo el provecho que puede a las locaciones y genera atmósferas agobiantes y desesperantes. El húmedo calor de la pantanosa Texas acompaña permanentemente a los personajes y logra traspasar la pantalla y la lluvia no hace más que empeorar las cosas para los detectives. En un sentido estrictamente visual la cinta logra su cometido. No es de extrañar, ya que la directora es hija de Michael Mann (Fuego contra Fuego, Colateral) y éste también oficia de productor.

Sin embargo, el problema con Texas Killing Fields (que nos advierte de entrada que está inspirada en hechos reales) es el guión. La cinta nos lleva durante casi toda la película por dos investigaciones, la de Souder y la de Heigh, haciéndonos creer que en algún momento se van a juntar, pero en realidad no es así. Desde el primer momento el espectador adivina quién es el asesino de las mujeres y lo peor de todo es que las investigaciones no se juntan y todo el tiempo que pasamos con Souder en realidad es tiempo perdido porque ese caso es abandonado en favor del de Heigh y su cruzada para atrapar a los asesinos de chicas. ¡Y él ni siquiera tiene la oportunidad de obtener justicia! Y junto con su estructura la cinta desperdicia a buenas actrices en papeles que en realidad no aportan mucho. Se insinúa una profundidad en el personaje de Chastain, pero se queda en eso, promesas, mientras que Chloë Grace Moretz es completamente desperdiciada en un personaje que no hace nada más que verse y ponerse en peligro.

Texas Killing Fields tiende genera buenas atmósferas para una historia de homicidios en los pantanos de Texas, pero se pierde en un guión desconcentrado.

3/5.

Notas, comentarios y SPOILERS:
Jason Clarke (interpreta a Rule) apareció este año en Lawless y Zero Dark Thirty.

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