Project Nim (2011)

Un documental que narra la triste vida de Nim, un chimpancé que fue objeto de un experimento científico que lo llevó a vivir con humanos, pero que finalmente lo abandonó a su (mala) suerte.

Nim, Nim Chimpsky para los medios, fue un chimpancé que participó de varias historias y acontecimientos noticiosos durante su vida y tuvo roles secundarios en la vida de varios humanos, todo gracias a su protagonismo en un mal concebido experimento científico. La idea de Herbert Terrace, el profesor a cargo del experimento, era criar al chimpancé en una familia humana funcional, enseñarle lenguaje de señas y quizás demostrar que no sólo se puede enseñar a los chimpancé memorizar palabras o frases, sino que enseñarles la base para que ellos puedan formar sus propias frases y oraciones y con ello compartir un lenguaje. Pero nada de esto resultó y lo que finalmente ocurrió fue que los humanos a cargo de la ciencia abandonaron a Nim a su suerte.

La vida de Nim Chimpsky es una muy extraña y cruel que está retratada en el documental Project Nim de James Marsh (autor de otro documental maravilloso: Man on Wire).

Marsh comienza con una recreación del momento en que el pequeño Nim es arrebatado de los brazos de su madre para ser entregado a un grupo de científicos. Dije recrea porque efectivamente ésa es la técnica que utiliza Marsh ya que no existen registros fotográficos o audiovisuales de ese momento, pero el director sabe que es el acontecimiento que definirá la vida de Nim y es por eso que apoyado de la narración de uno de los humanos que estuvo presente transmite un momento terrorífico para nosotros. Sinceramente creo que esa secuencia pertenece a una película de terror.

A partir de ese momento, Nim quedó al cuidado de varias personas a lo largo de los años, cada una tratando de lidiar con un animal para el que no estaban preparados e intentado realizar un experimento científico sin pies ni cabeza. Primero Nim pasa por una familia donde su adorabilidad de infante da paso a rebeldía y territorialidad. Por supuesto, las cosas no funcionan bien y Herb, la figura paterna en todo esto, se lleva a Nim a una hacienda gigante donde aloja a Nim y otros científicos para poder conducir el experimento con mayor libertad. Allí el experimento logra tomar vuelo, anunciando un improbable éxito a la vez que la convivencia de Nim con los humanos se tornaba impredecible. Finalmente los resultados no son los esperados y el proyecto entero es abandonado. Y con ello Nim.

627

A lo largo del film Marsh acompaña las numerosas imágenes y videos de registro de la época con entrevistas a los participantes de esos mismo registros, pero con la distancia emocional e intelectual que entregan los años. Los protagonistas, las cabezas parlantes, son entrevistados en el presente, mientras que vemos con los registros de la época a sus personas pasadas, 20 o 30 años atrás, interactuar con Nim y definir su vida a través de sus propios logros y fracasos. Lo que me gustó de la forma en que el director aborda a las personas es que logra que ellas reflexionen sobre los acontecimientos en los que ellos mismos participaron, ya con la distancia que entregan los años, y reevalúen su comportamiento o decisiones de ese tiempo pasado. Es más, algunos de ellos incluso confiesan lo equivocados que estaban.

Hay un serie de preguntas interesantes sobre la naturaleza humana, la paternidad, la ética científica en un documental que tiene como protagonista a un chimpancé. ¿Cuánto reconocemos que sacrificamos de nuestra humanidad cuando experimentamos con animales? ¿Qué tan distinto es llevarlo a una casa que insertarle jeringas y tubos? ¿Qué responsabilidad tienen los científicos que lo usaron para sus experimentos y luego lo abandonaron? ¿Si te llevas a un animal para criarlo como un hijo es ético abandonarlo cuando se acaba el proyecto? ¿acaso no adquieres una responsabilidad con él? Finalmente, ¿qué tan lejos vamos a llegar para hacerlos parecidos a nosotros?

La historia de Nim es triste y dramática, pero eso no quiere decir que el director imprima esas emociones a su filme. Project Nim se beneficia de que su tema sea un experimento científico para utilizar cada uno de los registros que los encargados llevaron hasta el momento en que el proyecto fue desechado. En esos documentos se aprecia la subjetividad con que los científicos trataban y reaccionaban a Nim. En esas escenas hay juegos y diversión, quizás no todo fue malo para Nim, pensamos. Pero supongo que la pregunta que queda colgando es qué tan humanos somos cuando tratamos con animales. La pregunta es personal y en la cinta cada uno de los entrevistados la responde, nunca directamente, pero sí a través de sus remembranzas e inadvertidas confesiones.

Notas, comentarios y SPOILERS:
– La culpa de todo la tienen los hippies.
– Herb era un diablillo y don juan.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s