Chronicle (2012)

Tres chicos obtienen poderes de un misterioso objeto y hacen lo que cualquier adolescente haría: bromear y usarlos para su propio beneficio.

La verdad es que las películas que recurren al truco de que los mismos protagonistas están filmando su aventura me tienen podrido. El found footage no es más que un truco que hace tiempo dejó de dar frutos o entregar películas entretenidas, si es que alguna vez genuinamente lo hizo. No es que sean malas de por sí, pero es que la mayoría resulta serlo, además de que ninguna, absolutamente ninguna, puede escapar a las incoherencias y absurdos que exige mantener el truco durante todo el tramo de la película. Pero si a pesar de ese truco la cinta tiene una historia interesante, personajes multidimensionales y está contada eficientemente entonces no tiene porqué no ser entretenida. Chronicle pertenece a este último tipo de películas.

Chronicle narra la historia de Andrew, un chico retraído que vive junto a su madre moribunda y un borracho padre abusador y que junto a su primo y un amigo de éste encuentran un extraño aparato bajo tierra que les otorga poderes telequinéticos. Y ahí comienza la verdadera historia, aunque antes hayan pasado cerca de 20 minutos en que conocemos a los personajes. El director decide quedarse con sus personajes mucho más tiempo del que debería, pero no es indecisión, por el contrario, quiere que entendamos a sus personajes, qué los hace actuar de la forma que lo hacen, cómo el medio los moldea y empuja.

De la misma forma, Chronicle se beneficia de un guión que retrata muy naturalmente la adolescencia de sus personajes. No hay grandes gestos de heroísmo, sino sólo tres adolescentes haciendo lo que cualquier adolescente haría si de un momento a otro adquiriera poderes telequinéticos. Hay naturalidad en los diálogos y situaciones que además son interpretados con una autenticidad que hacen que nos creamos lo que está pasando y lo que va a pasar después.

Después de unos días jugando y descubriendo los límites de sus nuevas habilidades inevitablemente surgen los problemas para los tres amigos cuando el poder que adquirieron gratuitamente los va desestabilizando, primero en su amistad, más tarde en su personalidad.

Me pica la mano
Me pica la mano

Hay ciertas decisiones narrativas que rescatan a Chronicle de una película mediocre y la convierten en una muy entretenida. Por ejemplo, es palpable la decisión de no caer en la satisfacción cómoda del espectador. Todos quisiéramos que Andrew utilice su poder para vengarse de los abusadores de la escuela, pero el director apenas nos da eso, porque no es lo que realmente le importa. Es más, el director y guionista merecen reconocimiento por dejarnos simpatizar con Andrew a pesar de que más tarde lo convertirán en el antagonista. El tiempo que pasamos con él entendiendo sus manías, traumas y personalidad hacen que sea tan sutil y efectiva la transformación de adolescente con claros conflictos morales a villano decidido a destruir todo a su paso. Incluso cuando Andrew está en pleno combate, ya poseído por su lado oscuro, no es difícil entender de dónde viene todo eso. El director logra que como espectadores sintamos el dolor y conflicto de Andrew a pesar de que lo que está haciendo está más aparejado a un villano que a un héroe.

Lo único que puedo reprocharle, además de un final casi anticlimático, es la decisión de utilizar una narrativa tipo found footage. El problema radica en que lo que se gana con la subjetividad de la narración se pierde en hoyos en la trama e incoherencias provocadas por la obligación del director de hacer calzar la historia con la forma en que está siendo contada. Es cierto que en Chronicle adoptan una novedosa idea para explicar quién y cómo está grabando los acontecimientos que estamos viendo. Está bien que el chico adopte la cámara como método para sobrellevar la realidad que lo rodea y, como explica un personaje, establecer una barrera entre él y el resto del mundo, pero a medida que avanza la película cada vez es más difícil sostener la idea de que es el mismo sujeto el que está filmando. El director trata de paliar esta debilidad recurriendo a otro personaje con cámara y los vídeos de seguridad de una serie de vehículos y tiendas, pero no es suficiente. En todo caso, mi queja tiene mas bien que ver con el formato utilizado y las incoherencias (¿en serio todas las cámaras grababan en HD?) que con las ideas del realizador para explicarlo.

Chronicle es, finalmente, una cinta entretenida que proporciona un buen rato mezclando el género de los súperheroes y la fantasía con temas como la angustia adolescente, el descubrimiento de la propia identidad y las responsabilidades de crecer.

Notas, comentarios y espoilers:
– Dane Dehaan (Andrew) se parece harto a Leonardo Dicaprio de por allá a mediados de los 90.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s