Los 80 “Y Nada Más” T05E03 (2012)

A Los 80, a pesar de estar ya en el tercer episodio de su quinta temporada, le cuesta dejar atrás los acontecimientos de la temporada anterior. Esto no es del todo malo ya que en el fondo Los 80 es una sola gran historia dividida en 6 o 7 temporadas para mayor conveniencia del espectador, pero es indudable que corre el riesgo de tener a personajes que pasan demasiado tiempo contemplando el pasado sin lograr avanzar.

En esta ocasión el hilo histórico que aterriza al episodio es mucho más frívolo que los anteriores: la victoria de Cecilia Bolocco en el concurso Miss Universo. Este hecho no es particularmente importante en la historia de nuestro país, pero sí le sirve a los creadores para deslizar uno que otro comentario sobre la sociedad chilena de ese tiempo. ¿Acaso no les parece patético ver un Chile eufórico por la victoria de Bolocco al nivel de salir en caravana a la calle? Ahora que estamos acostumbrados a medallistas olímpicos y deportistas de fama internacional una Miss Universo no causaría tanta impresión, pero el Chile de ese tiempo era diferente, mucho más inocente. Tan deprimido y necesitado estaba de triunfos reales y menos triunfos morales que la victoria de una hija de la élite es capaz de alegrar al más humilde. Quizás Chile siempre ha sido así, un país que no duda en abandonarse a la más frívola distracción con tal de olvidar momentáneamente los dramas propios, un país que celebra los frívolos triunfos de una élite casi ajena y los hace propios con tal de sentir otra cosa que no sea decepción, miedo o la simple realidad. Los gritos de “las chilenas somos wenas” contrastaban perfectamente con el ánimo de Claudia que todavía vive su luto.

¿De nuevo estás llorando Claudia?

Claudia, en todo caso, sigue protagonizando una de las tres historias que Los 80 debe maniobrar en cada episodio. Ya un poco más acostumbrada a la pérdida de Gabriel visita su nicho en el Cementerio General. Es en ese lugar donde se encuentra con Néstor, un sospechoso sujeto que dice conocer a Gabriel. Claudia, comprensiblemente desconfía y el episodio nos hace desconfiar principalmente por la forma en que es introducido el personaje (¿cuánto tiempo estuvo esperando a que apareciera Claudia? ¿No es una gran coincidencia que justo estuviera ahí cuando fue Claudia?). Claramente es una trampa hecha para que nosotros también dudemos, pero no porque desconfiamos como Claudia, sino porque la serie nos muestra al personaje espiando a Claudia. No es un suspenso natural, que emane del personaje, sino que es impuesto por la serie a través de una trampa. No sé si sea conveniente que la serie siga exprimiendo el pasado de Claudia. Las sospechas, el peligro latente, la desconfianza de todos los que rodean a los personajes fueron características de la temporada anterior y por lo que hemos visto en estos tres episodios es algo que la serie todavía no puede dejar del todo. Es cierto que cualquier representación histórica más o menos fidedigna debe incluir todo lo que sucede con las personas después de haber retornado del exilio (o de la vida clandestina), pero corre el riesgo de estancar al personaje más de lo necesario. Claudia no va a avanzar mientras siga con su luto.

En cualquier caso, Claudia finalmente confía en que Néstor es efectivamente quien dice ser y va a visitarlo luego de que le dijera que tiene una carta que Gabriel le entregó tiempo antes de morir. Claudia, al principio dubitativa, finalmente recibe la carta y la lee de noche, en su pieza, sin poder reprimir las lágrimas. ¿Es éste el fin del luto de Claudia? En todo caso, para todo el ruido que generó la carta yo esperaba algo más emocionante.

Otra de las historias es el divertido descenso de Félix al mundo de las drogas y tentaciones de la adolescencia. Félix, en parte por el nuevo pololeo de su mejor amigo Bruno y en parte por su propia incapacidad de procesar, comprender y aceptar la nueva etapa que está viviendo su amigo, poco a poco se va a cercando a unos compañeros a quienes Ana no dudaría en tratar de malas juntas. Toda esta sección es es más o menos sencilla: una primera escena muestra a Félix viendo cómo sus amigos se ocultan tras un arbusto (!!!) a fumar, un poco más tarde los mismos compañeros piden ayuda a Félix para comprar cigarrillos en el negocio de don Genaro, pero Félix se niega (a pesar de ser llamado fleto) y luego, un par de escenas más adelante, cuando ya es manifiesta la tensión en su amistad con Bruno, Félix logra comprar cigarrillos en el negocio de don Genaro aprovechando el hecho que su padre fuma y de su propia reputación como niño bueno. Es con esos cigarrillos que Félix logra entrar en el grupo de sus amigos fumadores, aunque no es precisamente su aprobación lo que busca, sino su amistad. Quizás ni siquiera su amistad porque en realidad Félix se siente solo.

Por último, en la subtrama de Juan muere don Farid. Lo que no puede ser una sorpresa para nadie porque fue anunciada en el capítulo anterior. Nuevamente aparece su hijo al principio del capítulo para pedir dinero (y augurar su muerte), pero la muerte de don Farid se pospone hasta casi el final del episodio, justo cuando Cecilia Bolocco está ganando el concurso Miss Universo. Mientras se desarrollaba la parte final del concurso Don Farid entra al baño, pero de ahí apenas sale consciente. Resulta que hace tiempo que su médico le venía advirtiendo que bajara el ritmo de trabajo o que derechamente dejara de trabajar, pero para don Farid eso no era aceptable, lo que por supuesto tiene consecuencias gravísimas. Juan logra llevar a don Farid al hospital, pero ahí es donde muere.

Ok, paremos un poco. ¿Se fijaron en la lámina del “El niño que llora” en el cajón de don Farid, un lugar que la serie no se había molestado en mostrar ni siquiera cuando había que sacar las llaves o la chequera? Lo que quiero decir es que desde que nos muestran el cajón con la botella sabemos que ahí hay algo más, por que de lo contrario ¿qué es lo que se gana por mostrarnos un simple cajón sino para indicarnos algo “especial”? El problema es que desde que vimos el cajón sabíamos que nos iban a mostrar algo y cuando ese algo resultó ser la lámina de “el niño que llora” sabíamos que don Farid iba a morir. Pero mi queja es que no era necesario. La muerte de don Farid estaba anunciada desde que apareció su hijo en el segundo episodio y se hizo más urgente cuando a él mismo se le ocurre modificar la escritura de la sociedad en favor de Juan. Incluso si no conociéramos al hijo de don Farid su muerte no habría sido sorpresiva porque ya nos la habían anunciado con la aparición de la famosa laminita.

Entonces, ¿para qué avisarnos con imagen de “El niño que llora“? ¿Por qué Los 80 hace suyo ese elemento sobrenatural? Los 80 es una serie firmemente anclada en un período histórico cercano, naturalista en su puesta en escena e interpretaciones, de modo que la pregunta es válida y merece ser repetida ¿por qué insertar al niño que llora como premonición de una muerte? Ahora que lo pienso, ¿mostraron al niño que llora cuando murió Gabriel? ¿Y cuando murió el papá de Juan?

El diaulo es magnífico. lalalalalala.

Ah, y por supuesto que Juan no alcanzó a modificar la escritura con don Farid así que se vienen varias discusiones con el flojo del heredero. Esperemos que el carácter de Juan no de su brazo a torcer y logre sacar adelante la empresa.

En la otra subtrama de esta temporada Martín sigue peleando con Paola y comete el error de sugerirle que el modelo de madre que debe seguir es el de su propia madre, Ana. Mal jugado, Martín. Supongo que el próximo capítulo estará más dedicado a Martín y Paola (ojalá en desmedro de Claudia), porque ahí hay mucho material que se puede aprovechar para comentar sobre los cambios sociales que estaban viviendo los jóvenes hacia finales de los 80.

Eso sí, el episodio comienza con los maestros chantas, sacando la vuelta y aprovechando cualquier oportunidad para no trabajar. Es curioso que Ana, siempre tan obsesiva con el trabajo y la disciplina, sea quien les permita dejar de trabajar con la excusa de que van a despertar a los vecinos. Y más encima les prepara desayuno. Aparte de don Genaro, los maestros chantas haciendo la ampliación de la casa de los Herrera parecen ser los únicos capaces de sacarnos una risa. En todo caso, esos gestos ya no se ven. Me refiero a respetarle el sueño a los vecinos.

En general, el episodio fue bastante disparejo, pero no tanto por las historias que tiene que contar (te estoy mirando a ti, Claudia), sino por el tono que no finalmente logra cuajar. Entiendo que la serie estaba casi obligada a tocar la victoria de Cecilia Bolocco en el concurso Miss Universo (que en una medida abiertamente discriminatoria sólo incluye concursantes terrícolas… o eso suponemos), pero fue una mala decisión transmitirla junto con la muerte de don Farid, una muerte anunciada majaderamente desde el episodio pasado.

Notas, comentarios y spoilers:
– ¿Canal 13 ha pensado en actualizar la web? http://los80.13.cl/
– Viendo el recap del episodio anterior vuelvo a ver lo bueno de su escena final. El discurso de Juan con toda la familia reunida rehúye de los clichés y logra tocar las notas emocionales correctas. Seguramente será uno de los momentos más importantes de la temporada.
– ¿Cómo eligen la canción de la temporada? ¿Hacen un casting y varios artistas mandan sus versiones del clásico de Ubiergo esperando ser seleccionados? ¿Bajo qué criterios son elegidas las versiones para cada año? Lo pregunto porque no hay caso con que me guste la versión de Camila Moreno.
– ¿No les pareció que habían más escenas entre Néstor y Claudia? Un momento estaban en la casa de Néstor viendo una foto y luego Claudia llega a casa de noche.
– Ey! Nuevamente María José Bello como la compañera de Claudia. Ella parece bastante sensata por lo que no es extraño que Claudia sea su amiga, pero debería escucharla más.
– Otro aviso de que don Farid se iba a morir: cuando dice que está como tuna.
– La hija menor de los herrera parece un Hobbit.
– No recuerdo muy bien esto, pero ¿de verdad los chilenos se juntaban a ver concursos como Miss Universo o sólo fue en esa ocasión? ¿Habíamos tenido chilenas antes en el Miss Universo? ¿Por qué se le tenía tanta fe a Bolocco?
– Don Genaro es un ignorante: “China, Singapur, son todos iguales, todos comen arroz.”
– Ana puede ser muy asfixiante cuando se preocupa por sus hijos.
– Paola tiene razón. Si Ana ayuda a cuidar a Vicente se va a sentir con el derecho de opinar, las abuelas/suegras tienden a hacer eso, pero Paola no entiende (o no se da cuenta) que es ella la que debe poner los límites. Ana respeta el rol de la madre y supongo que respetará la decisión de Paola si ésta simplemente se lo dijera.

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