Los 80 “Parábola del hijo pródigo” T05E02(2012)

Después de un primer episodio que tenía que ocuparse de ponernos al día con todos los personajes de la serie, el segundo puede bajar un poco las revoluciones y concentrarse sólo en lo que va a pasar a futuro. Este episodio no carga con la obligación de recordarnos lo que pasó en la temporada pasada, ya no es tanto lo que hay que mirar atrás (aunque algo de eso hay), a partir de este episodio se desarrollan los conflictos que apenas se intuían en el episodio pasado. Además, las intervenciones de los personajes secundarios son mínimas (te estoy mirando a ti, don Genaro).

Ya la primera escena nos avisa que durante esta temporada vamos a ver a Claudia tratar de vivir y superar el duelo por la muerte de Gabriel y el desafío de volver a insertarse en la sociedad. Después de un dulce sueño recordando tiempos felices con Gabriel, Claudia despierta con la voz de su madre y el ajetreo típico de las mañanas. Ana insiste a lo largo del episodio en que Claudia debería descansar, no levantarse tan temprano y quedarse en casa. No lo hace pensando solamente en su relajo, Ana quiere proteger a Claudia, no quiere que empiece a recuperar su vida tan rápido. Ana está preocupada porque se da cuenta de la tristeza que desborda a su hija, para ella la solución está en tomarse las cosas con calma, quedarse en casa y de a poco recuperar su lugar en la sociedad.

Claudia, en cambio, no quiere quedarse en casa, sabe que haciendo nada la pena es inaguantable, pero saliendo de casa deberá lidiar con lo difícil que es volver a la vida cotidiana cuando se ha pasado tanto tiempo viviendo clandestinamente y más encima cargando con un luto para el que es demasiado joven. Al menos su intento por volver a inscribirse en la universidad recibe el apoyo de la funcionaria que realizará la petición de reingreso. En todo caso, uno pensaría que con todo el tiempo que pasó afuera Claudia habría pensado en una historia más convincente con la que justiticar su ausencia.

pipipipipi

Pero el desafío de volver a la universidad no es nada comparado con lo que significa ir al cementerio y visitar el nicho de Gabriel. La primera vez que lo intenta no es capaz siquiera de acercarse, el dolor y la pena se lo impiden. Será una conversación con una amiga de la universidad la que le recuerde que por mucho que la casa de estudios le recuerde a Gabriel debe seguir adelante con su vida y visitar el nicho de Gabriel es parte de eso. Finalmente logra acercarse, pero termina llorando en el suelo. El viaje de Claudia durante esta temporada está dado por la superación del luto y su regreso a la universidad.

En otro lado, Martín ve cómo su trabajo lo va a enfrentar con Paola y su propia intención de volver a trabajar. Martín es machista como su padre y Paola quiere darle relleno a su hijo Vicente para así dejar de estar esclavizada y encerrada en la pieza. Paola no es una máquina de dar leche, tiene aspiraciones y objetivos que van más allá de ser madre. Paola es lo que conocemos como una madre moderna. Su conflicto no es tanto con Martín, sino con Ana. Ana considera que darle relleno a Vicente no es adecuado, en parte por desconocimiento y en parte por preocupación. Esto no es su culpa, Ana sólo responde de la forma en que es natural para ella, pero su forma de ser madre es diferente de la de Paola. Es notable cómo Ana recurre a Martín cuando vuelve a escuchar a Paola comentar sobre su intención de darle relleno a Vicente, una jugada política que habla montones sobre cómo es Ana y cómo son las relaciones entre nueras y suegras en general. Martín, por supuesto, lo primero que hace es enfrentar a Paola y exigirle que se quede con Vicente y posterge su desarrollo profesional y personal por el tiempo que sea necesario. Pero Martín no tiene en frente a otra Ana, Paola tiene muy claro lo que quiere hacer y no va a dejar que Martín se lo impida argumentando razones que no la convencen. Es fácil para Martín exigir que ese tipo de decisiones se tomen entre los dos cuando no es él quien tiene que quedarse encerrado en casa o salir a trabajar con su hijo en brazos. Martín (y Ana) deberán acostumbrarse a esa nueva mujer que salió de la década de los 80 validada por el mercado y la situación política: la mujer soltera y con hijos que puede y sale a trabajar y realizar su vida. El conflicto de la temporada para Paola va a ser la fricción que producirá con Martín y Ana su intención de trabajar.

Mientras, Félix apoya a su hermana y la defiende de unos tarados que tienen las agallas de molestarlo cada vez que lo ven en la calle o llamando por teléfono. Primero Félix no hace nada por enfrentarlos y después, cuando empieza a recibir las llamadas, deja el teléfono descolgado para que no llamen y conteste Ana o, peor aún, Claudia. Félix es un niño noble, ama a su hermana y a su familia y hará todo lo posible por evitarles dolor si está en posición de hacerlo. En todo caso, no pasa mucho tiempo hasta que Félix no aguanta más y decide enfrentarse a los tarados y a pesar de que es menor y está en desventaja numérica. Félix, como era de esperar, pronto es reducido y golpeado en el suelo, pero la pelea es interrumpida por Claudia, don Genaro y el Petita. Félix deberá confesar a Claudia el motivo de la pelea y le pide que no le cuente a sus padres. En todo caso, Juan conoce la marca que deja un golpe de puño en la cara y claramente no es un pelotazo lo que exhibe Félix en su pómulo derecho. Su confesión prepara la escena final del episodio, un discurso de Juan que busca a asegurar a su familia que los Herrera siempre enfrentan las dificultades con la frente en alto y que cuando hay que defender a uno de los suyos hasta Félix tiene autorización para pelear. Es un momento emocionante y esperanzador que quita un poco el sabor de la tristeza que aporta Claudia al episodio.

En todo caso, ese no fue el único aporte de Juan. Una vez que llega al taller se encuentra con el hijo de don Farid, Ricardito. Gonzalo Robles realmente vende el personaje, con su postura de absoluta seguridad y displicencia, sus gestos y palabras que muestran a un tipo irresponsable, flojo y que probablemente ha vivido a expensas de su padre toda su vida. Pero su visita no augura cosas buenas para para Juan, ya podemos ver que don Farid se va a morir y su hijo llegará para tomar el control de la empresa. Esta es mi primera queja respecto al episodio. Desde el momento que apareció el hijo de don Farid ya sabíamos que se iba a morir. Es como cuando en las películas de policías sale el negro diciendo que se va a retirar y con el dinero de la pensión comprará un yate para salir de vacaciones con su familia y BAM! lo matan, ¡era obvio!. Más adelante los guionistas nos vuelven a recordar que el hombre se va a morir cuando le dice a Juan que deberían modificar la escritura de la sociedad para que éste tenga el control de la misma con un 51% de participación, previendo que se va a morir y que Juan es mucho más capaz de dirigir la empresa que su hijo Ricardito. La forma en que nos avisaron de la muerte de don Farid hace que ya adivinemos los conflictos que eso va a generar para Juan y que el momento mismo de su muerte no sea tan impactante. Además, don Farid dice que siempre su hijo se le acerca para pedir plata ¿cómo es que no lo habíamos visto antes?

Mi segunda queja, aunque superficial, es contra el nombre del episodio. Este capítulo se llama parábola del hijo pródigo, pero tengo un problema con esa denominación. Si recuerdan bien, en la parábola bíblica uno de los dos hijos del padre le solicita su mitad de la herencia y se marcha a un país a malgastarla en una vida libertina (con alcohol y prostitutas). Después de pasar hambre y miserias decide volver arrepentido donde su padre a quien pide perdón por haber pecado contra él y contra el cielo. El padre lo recibe de vuelta con una fiesta porque “se había perdido y ha sido hallado, estaba muerto y ha vuelto a la vida”. Mi problema con esta denominación es que se asume Claudia se había alejado de la familia en un gesto egoísta que hizo sufrir a todos. Claudia, de acuerdo al título del episodio, estaba viviendo en pecado y sólo su regreso en arrepentimiento le permite reunirse con su familia. Seguro, la parábola del hijo pródigo se refiere al hijo que vuelve a su nido familiar luego de un tiempo estando lejos, pero hay una carga valórica aquí, un juicio que se hace al personaje, un juicio con el que no estoy de acuedo. Las peripecias de Claudia podrían haber traído sufrimiento a su familia, pero eso nunca fue uno de los objetivos de la mayor de los Herrera.

Si bien hubo 3 subtramas durante este episodio con Juan y don Farid que está que se muere por un lado, Martín y Paola por otro, Félix defendiendo a Claudia, el episodio pertenece a ésta última. Es su pequeño avance en el proceso de recuperación y el apoyo que recibe de sus padre en esa escena final nos deja satisfechos porque la familia se reafirma y apoya a la hija que más lo necesita. Claudia puede estar avanzando lentamente para volver a la vida, pero hay esperanza para ella. A medida que avance la temporada Claudia irá dejando atrás el luto y entrando en una nueva etapa de su vida. Se convertirá en médico, entrará a la política y, finalmente, será presidenta de la república. O terminará vendiendo licencias médicas truchas.

Notas, comentarios y espoilers:
– Una de las formas más tristes de despertar en la mañana: que un sueño te haga sentir tan vívidamente la presencia de una persona para que al despertar su horrible e irremediable ausencia se mezcle con ese primer sentimiento que perdura aunque hayas abierto los ojos. El drástico contraste entre ambas realidades es suficiente para deprimir a cualquiera.
– ¿Alguien más notó el poster de ERASERHEAD en la pieza en que viven Martín y Paola?
– ¿Qué música estaba escuchando Deborah mientras cuidaba a Vicente?
– ¿Alguien más recordó Gladiador y la relación entre el Emperador y su hijo Cómodo con la relación entre don Farid y Ricardito? Me recordó esa línea que dice “tus fallas como hijo son mis faltas como padre.”
– Félix poniendo al día a Claudia sobre uno de los hito de la cultura popular infantil de los 80: Robotech.
– Es bien “dije” ella, dice Ana sobre una amiga de Claudia.
– Félix, para variar, lo mandan a hacer todo. Contestar el teléfono, apagar la televisión, abrir la puerta, etc. ¿A quién no le pasó?
– Siempre es agradable ver a María José Bello. Ahora que Claudia vuelve a la universidad esperamos ver más de ella.

2 comentarios en “Los 80 “Parábola del hijo pródigo” T05E02(2012)

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