True Romance (1993)

Aprovechando que hace unos días se murió el director Tony Scott, vi una de sus más exitosas cintas de los 90: True Romance.

Esta cinta cuenta con un guión de Quentin Tarantino y se nota. La leyenda dice que Scott quería adquirir dos guiones de Tarantino: True Romance y Reservoir Dogs, pero Tarantino sólo quiso venderle True Romance. ¿El resultado? Con el dinero de True Romance pudo filmar Reservoir Dogs y el resto es historia del cine.

Lo bueno es que el guión de True Romance, a pesar de todas sus Tarantinadas, calza perfecto con la sensibilidad visual de Scott. El tipo hace suyo el guión y logra filmar una película interesante, que atrapa a través de su fotografía, su visual (están presentes sus ángulos torcidos, las luces de neón, los close ups extremos, los ventiladores, todas características típicas del cine de Scott) y sus personajes. Además, cuenta con un elenco de maravillas: Christian Slater (antes de caer en el infierno de películas B), Patricia Arquette, Christopher Walken, Dennis Hopper, Samuel L. Jackson, Gary Oldman, James Gandolfini, Chris Penn, Tom Sizemore.

La cinta comienza con una escena en que Clarence, el personaje interpretado por Slater, está tratando de levantar a una prostituta. En realidad, Clarence no puede pagar una, por lo que trata de convencerla de que le acompañe al cine conversándole sobre Elvis y el cine de artes marciales. Por supuesto que no resulta, de modo que Clarence termina solo en el cine. Eso hasta que llega Alabama, una simpática “dama de compañía” que torpe, pero encantadoramente logra entablar conversación con Clarence. El resto, como suelen decir, es química. Ambos terminan en la pieza de Clarence y antes de que cante el gallo ya tienen decidido casarse.

Existe un problema, eso sí: el cafiche de Alabama. El cafiche se llama Drexl y parece ser más violento de lo que Alabama deja en evidencia. Clarence, convertido en un caballero con armadura y viendo una oportunidad de cambiar su vida junto a Alabama, decide ir a hacer frente a Drexl para que deje tranquila a Alabama. El problema es que Drexl, interpretado por Gary Oldman en lo que parece ser un pariente de su personaje en El Profesional, no se la dejará tan fácil. Clarence logra lo que quiere, pero en lugar de tomar la maleta con las cosas de Alabama toma otra con un cargamento de heroína que pertenece a un mafioso muy, pero muy peligroso. Es ese hecho el que desencadena todo lo que veremos más adelante: persecuciones, mafiosos torturando testigos y buscando la droga, policías desesperados por conseguir un arresto, productores de hollywood buscando conseguir heroína más barata, etc.

Scott logra juntar a grandes y buenos actores para los papeles cortos, pero contundentes que le proporciona el guión. Christopher Walken y Dennis Hopper, por ejemplo, dan vida a una secuencia que parece una clase de actuación y llega a ser clásica por su desarrollo y ritmo. Walken es un mafioso siciliano que está en busca de Clarence, el hijo del ex policía interpretado por Hopper. Nunca volveremos a ver a ambos personajes, pero la huella que dejan en la cinta es indeleble. De hecho, la cinta podría resumirse con cada una de estas escenas donde buenos actores interpretan pequeños papeles, pero que les permiten flexibilizar el músculo o la mandíbula-come-escenografía. Así, Tom Sizemore, Brad Pitt, James Gandolfini y Gary Oldman tienen al menos una escena donde destacar y crear un personaje memorable para la cinta.

Pero True Romance es más que eso, más que sus partes individualmente consideradas. Es un viaje por Estados Unidos, que comienza en Detroit y termina en México, es una cinta de gángsters, policías y criminales, una de suspenso y romance, todo mezclado de tal forma que nunca un género ahoga a otro. El romance de Clarence y Alabama, aunque al principio es un poco difícil de creer, se va construyendo con las interpretaciones de ambos actores para terminar convirtiéndose en lo que sostiene a la cinta. Sin esos dos personajes y la manera en que están interpretados, Clarence con su honestidad y peligrosa ingenuidad y Alabama, adorable y un tanto estúpida, la cinta se habría derrumbado en un mar de balas, sangre, muertos (21 cadáveres logré contar) y fuck-yous.

En True Romance hay diálogos para recordar, sobreactuaciones que encantan y otras interpretaciones tan delicadas que logran subir de categoría a ciertas escenas. Es una cinta anclada firmemente en su tiempo (estrenada en 1993) y completamente identificable con el estilo de su director, pero no por eso se nota anticuada. De hecho, es consecuencia de la dirección y el guión que la cinta se deje ver tan bien como lo hizo en el tiempo de su estreno.

Lo único que le podría reprochar son la decisión de incorporar la narración de Alabama al comienzo y al final de la cinta. Son pocos los casos en que la narración de un personaje no resulta ser incómoda y un real aporte a la cinta. En este caso, la narración sólo logra acentuar lo que ya sabíamos y, lo peor, no necesitabamos que lo repitieran.

Notas, comentarios y espoilers:
– La prostituta del comienzo es la misma actriz que interpreta a la mamá de la chica en El Cuervo, donde también hace de prostituta.
– Hay deliciosa trivia sobre esta película y la pueden leer en IMDB.
– El personaje de Samuel L. Jackson dura menos que un candy.
– Ojo con Berta, la nana de Charlie Harper en Two and a Half Men.

Un comentario en “True Romance (1993)

  1. Una película de esas llamadas pequeñas, que traspasa de alguna manera la pantalla. No se la puede juzgar como a otras. Ya que entra en la categoría de entrañables, de las que se recuerdan y a casi todos gusta. Cuídate

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s