NO (2012)

NO es una mirada a un punto crucial en la historia de Chile, una foto con la estética de un comercial de 30 segundos de la época sobre el momento en que Chile logra un anhelado retorno a la democracia por uno de los medios más implausibles jamás pensados, una comedia con tintes dramáticos que adquiere peso tanto por el tema que toca como por los seres humanos que la habitan, y también una especie de cuasidocumental filmado con tecnología de la época. NO es también una mirada al mundo de la publicidad anclada a fines de la década de los 80 y de cómo se puede vender un producto como la democracia en un país adopta una nueva forma de ver el contexto político y social. No es poco, ¿eh?

La cinta comienza en 1988, las presiones internacionales han forzado a Pinochet a legitimar su régimen y para eso se ha convocado a un plebiscito tras 15 años de dictadura y tanto el oficialismo como la oposición contarán con 15 minutos en televisión, durante 27 días, para exponer sus ideas, anhelos, miedos y artimañas. ¿Qué hacer con 15 minutos de televisión cuando por 15 años todos los medios han sido controlados por el gobierno? Pues mucho.

En ese contexto, René Saavedra es el protagonista (el mexicano Gael García Bernal), un publicista joven, innovador y profesional. Saavedra es el profesional del futuro de Chile, con casa propia, auto del año y un novísimo microondas en casa (EL microondas, no LA microondas) y vende sus proyectos pensando en eso mismo, el futuro de Chile, el nuevo contexto social donde es la juventud la que se asoma como el mercado al que hay que vender los productos. Pronto serán esas mismas habilidades para vender las que pondrá a disposición de la campaña del NO, primero como asesor y luego como uno de los principales responsables e ideólogos. Con un escuálido presupuesto, escaso tiempo y con constantes presiones, tanto internas como externas, René Saavedra y su equipo lograrán una campaña que contribuirá a la derrota electoral de Pinochet.

Lo interesante de las películas que revisitan acontecimientos históricos es que se ven forzadas a cambiar el enfoque narrativo: lo importante no es el desenlace de la historia, sino cómo se llega ahí. Todos sabemos que se derrotó a Pinochet en el plebiscito de 1988 y una gran mayoría recuerda la campaña del NO, pero hay una historia detrás de esa campaña y es la historia que la cinta elige contar. En ese sentido, el personaje de Saavedra es interesante porque no siente ni comprende el compromiso de los políticos y demás personas involucradas en la campaña. Saavedra fue exiliado y sólo hace poco ha vuelto al país, es cierto, pero su interés reside casi absolutamente en la publicidad y en su hijo. En este caso, la elección de un actor extranjero es acertada, por cuanto es también un comentario sobre el personaje y sirve de proxy para una nueva generación de espectadores, una generación demasiado joven para recordar la campaña. Sin su mirada externa, desapasionada, apolítica y profesional la campaña del NO habría sido completamente distinta y probablemente no hubiese funcionado, de la misma forma en que la cinta no hubise funcionado. Hay escenas que acentúan este punto, como las de Saavedra con su esposa (Antonia Zegers) o la primera presentación de la campaña a los jefes de los partidos políticos. Saavedra, como buen publicista, no quiere vender una idea, quiere vender un producto; Saavedra no quiere denunciar a un régimen, él quiere vender el futuro del país.

La cinta de Pablo Larraín funciona a distintos niveles, con varios grados de satisfacción. En primer lugar es una lograda comedia sobre un publicista que debe hacer frente a una serie de burócratas, políticos, y desconfiados colegas para poder desarrollar la campaña política que finalmente sacaría a Pinochet del poder. ¿Acaso no es chistosa la primera secuencia de la cinta, donde Saavedra está explicando a un ejecutivo sobre un nuevo Chile, el Chile de la juventud y cómo la publicidad que va a mostrarles está hecha de acuerdo al actual contexto de Chile… y pasan la publicidad de la bebida Free? ¿Alguien más esperaba ver inmediatamente la campaña del NO? ¿Y por qué chucha hay un mimo en mi comercial?

¡Yo he caminado por ahí! Derp.

NO también es una cinta de época, un drama con tintes de thriller, sobre un grupo de dispares personajes tratando de lograr lo imposible: democráticamente sacar del poder a un dictador que ha arreglado un plebiscito para no perderlo. Los personajes enfrentan las presiones del gobierno, el espionaje y las amenazas de las fuerzas policiales y en definitiva la violencia de comandada desde las altas esferas del Estado. Son estas secuencias las que permiten situar el contexto histórico para una historia que está poblada de personajes ficticios. Son esas secuencias las que transmiten sutilmente la atmósfera de la época, el aire con olor a amenaza, espionaje y acoso.

Finalmente, funciona a modo de cuasidocumental, utilizando a los mismos personajes que participaron en esa campaña para anclar la historia en la realidad y contrarrestar a los personajes ficticios que el guión necesitó crear para contar su historia. En este mismo sentido, la idea de filmar la cinta con las mismas cámaras que se utilizaban en esa época y la utilización de material de la época (las marchas, manifestaciones y violencia policial) logran unir tiempo y espacio, haciendo casi irrelevante la necesidad de suspender la incredulidad. En ese momento dejamos de ser espectadores para transformarnos en televidentes, transportados mediante la estética de televisión a un pasado reciente. Es como cuando The Artist decide filmar su película en blanco y negro y muda. El propósito es el mismo.

Todas estas películas es No.

Eso sí, si hay algo que no cuaja del todo es la relación de René Saavedra con su esposa, una relación que nunca cuaja del todo, con un arco argumental no del todo definido. Es que la relación entre ambos no tiene demasiada importancia y la verdad nunca llegamos a invertir en ella. Por el contrario, el hijo de René Saavedra, a pesar de sus escasos diálogos, es quien ancla al personaje principal y le da la oportunidad de comprender el compromiso que se le está pidiendo. Esto es evidente cuando hacia el final de la cinta Saavedra va de la mano con su hijo, mientras todo el mundo celebra la derrota de Pinochet. Es un momento emocionante por la manera en que está filmada y la actuación de García, que pasa de la indiferencia y luego la satisfacción de un trabajo bien hecho y exitoso para terminar genuinamente emocionado y esperanzado, contagiado por la alegría que muestran quienes le rodean. Es este arco el que le otorga humanidad a la cinta, éste arco y los distintos personajes que participaron en la campaña y que todavía están vivos como para hacer cameos en la cinta.

Finalmente, hay que decir que la actuación de Alfredo Castro es un lujo. Cada vez que aparece en pantalla la cinta automáticamente se pone más interesante. Sus diálogos son divertidos y sus miradas esconden mucho más de lo que deja ver a simple vista. Él es un personaje complejo y a través de él podemos advertir el futuro de René Saavedra, el cinismo, el pragmatismo y la comodidad de ser jefe.

NO, por último, es una ácida comedia negra que muestra cómo era este país hacia finales de la dictadura, cómo se publicitó el futuro del país y de cómo viéndola caemos en cuenta de cuán distantes estamos de ese futuro alegre. Esta lectura tal vez sea la menos intencional, pero es una que no se puede evitar. ¿Dónde está ese país que nos prometieron?

Es una cinta divertida y humana, poblada por personas y personajes, publicistas, políticos y simples ciudadanos.

Notas, comentarios y espoilers:
– Recuerden que es una conta de ficción, ambientada en una época reciente, pero de ficción. De modo que las cosas no pasaron tal y como la cinta lo dice y mucho menos se derrocó a Pinochet sólo con la campaña del NO.
– Alfredo Castro FTW.
– ¡Un Atari!
– Cuidado que el microondas te puede dar radiación.
– ¿El Ministro dejando la cáscara de la naranja en el cañón? EPIC.
– ¿Qué tiene que ver un mimo con la bebida Free weón? Ah, la tierna publicidad de los 80.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s