Somewhere (2010)

¿Qué está sucediendo que últimamente casi todas las películas que veo tienen entremedio una subtrama entre un padre y una hija? Sé que no las estoy eligiendo sólo por ese factor, pero ¿será sólo una coincidencia cósmica? Los que me conocen saben cuánto adoro a mi hija y con los que he hablado de cine saben que una de mis favoritas es Big Fish. Todo eso para decir que Somewhere, la última película de Sofia Coppola, tiene en su centro la relación entre un padre y su hija. La cinta retrata la vida de un popular actor de cine interpretado por Stephen Dorff (quien nunca fue muy famoso y tiene una predilección por el cine B) que vive en aburrimiento su rutina “entre-filmaciones”. Johnny Marco vive en un Hotel y para matar el tiempo fuma, bebe, va a fiestas, invita a unas strippers (siempre las mismas) a la pieza para que le bailen hasta que se queda dormido. Marco disfruta cada una de estas cosas y no parece incurrir en ninguna en exceso. Su problema, entonces, no son los excesos de la fama, sino ese subproducto de ella: la soledad.

No se necesita un especialista para entender que Johnny Marco vive solo y le gusta así. No se complica demasiado con relaciones interpersonales, con novias ni otras responsabilidades. Las mujeres, para él, son la fuente de placer sexual y no mucho más. De hecho, lo más cercano a una relación que Johnny Marco tiene es con su mánager e incluso esa relación está marcada por un lazo meramente laboral o de servicio.

Pero Johnny también tiene una hija. Interpretada por Elle Fanning, Cleo es encantadora y adolescente. Marco genuinamente la quiera y adora, la cuida y cuando puede (cuando no está filmando en alguna parte del mundo, pero, especialmente, cuando el régimen de visitas lo permite) la va a buscar al colegio y la lleva a sus clases de patinaje sobre hielo. La relación entre ambos es lo que mantiene a flote a Marco.

Pero un día, mientras Cleo está con su padre, Marco recibe la llamada de la madre de Cleo avisándole que se va de la ciudad y que no sabe cuándo volverá. En realidad, no le interesa volver. Y le notifica que le deja a Cleo. La brutal realidad de este intercambio no golpea inmediatamente a Marco, porque está ocupado haciendo otras cosas y porque tiene que preocuparse del futuro inmediato de su hija, pero sí lo hará más adelante.

Father and daughter quality time

A partir de ese momento Marco deberá hacerse cargo de su hija más allá de la rutina normal, después de todo están en otro continente, y comenzará a valorar lo que ella aporta en su vida. Marco, entonces, se verá forzado a enfrentar esos sentimientos que tiene en desuso.

Es inevitable no pensar en Somewhere como una cinta autobiográfica, es decir, tiene todos los elementos para asociarla a una posible niñez y adolescencia de Sofía con su padre Francis Ford. Pero reducir Somewhere a un lugar en un juego de trivia es ser injusto con una cinta que, a pesar de sus defectos, está hecha con cariño y tiene dos personajes reales en su interior. Es sólo un reflejo de esta idea que cuando ambos personajes están juntos la película se torna más interesante porque sus interacciones se sienten genuinas, sus personajes se tornan reales.

Sofía Coppola filma con escaso presupuesto dotando a Somewhere de un espíritu de cine independiente y de escuela, pero tiende a alargar las escenas más de la cuenta, casi haciéndonos partícipes del aburrimiento del personaje principal. Su cámara a veces parece espiar a los personajes, registrando momentos triviales, pero reconociéndo que en ellos suele esconderse la vrdadera persona. Pero también representan un defecto, porque muchas de las escenas toman un carácter episódico, sin hilos argumentales que las unan, lo que puede desbalancear a algunos espectadores.

Quizás el estilo que Sofía Coppola emplea en esta cinta impida ver lo que realmente es la esencia de la cinta y la ausencia de diálogo durante los primeros 15 minutos (!) aburra a más de alguno. No es mucho lo que sucede en términos de trama en Somwehere, pero en realidad eso no es lo que importa, sino la relación entre un padre y su hija, y todo lo que tiene que pasar para que el primero se de cuenta de cuánto ella lo necesita y decide dar un giro a su vida. Lo que Johnny Marco finalmente entiende es que hay una gran diferencia entre estar solo y sentirse solo.

Notas, comentarios y espoilers:
– El final no da muchas respuestas, pero insinúa lo suficiente.
– ¡Benicio del Toro!
– ¿El efecto de sonido del chicle sincronizado con el fade out? Wena.
– Tiene buena banda sonora, aunque no debería sorprender viniendo de Sofía Coppola.
– Ganó el Festival de Cine de Venecia el 2010 con gran polémica porque el presidente del jurado era su ex novio: Quentin Tarantino.

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