The Dark Knight Rises (2012)

Batman The Dark Knight Rises

¿Cómo seguir una cinta como The Dark Knight? ¿Cómo cerrar una de las trilogías más ambiciosas que un estudio de hollywood se haya atrevido a financiar? ¿Cómo mantener satisfechos a las hordas de fanáticos? La receta parece haber sido “con más de todo”. Más extras, mayor duración de la cinta, más personajes, más villanos, más temas “importantes”.

4 años después de la cinta anterior, Nolan nos vuelve a meter en una Ciudad Gótica, pero esta vez han pasado 8 años desde los acontecimientos de The Dark Knight. Todos recuerdan al noble Harvey Dent y lo homenajean ya que su muerte provocó tal cambio en la sociedad que se hicieron leyes que ahora tienen a todos los mafiosos y delincuentes en la cárcel. Batman en esa ocasión asumió la culpa de la muerte de Dent por lo que su alter ego decidió retirarlo de circulación. Ahora que volvemos nuevamente a Ciudad Gótica, encontramos a su población viviendo un período de paz y complacencia. Por supuesto que dicha paz está destinada a terminar muy pronto.

A pesar de la calma con la que vive la ciudad, hay un nuevo villano en ciudad gótica y nadie parece verlo. Bane, ex miembro de la Liga de las Sombras (uno de los villanos de la primera cinta) está en la ciudad de Batman para someterla, arrodillarla y completar el plan de su antiguo mentor. Bane, a diferencia del Joker de The Dark Knight, viene con un plan cuidadosamente elaborado para destruir la ciudad y a sus más poderosos ciudadanos. Donde el Joker era anarquía y caos, Bane es metódico y enfocado. El nuevo villano no proporciona el mismo show que el anterior, pero es más amenazante, un sujeto que provoca miedo en todos quienes lo rodean, uno que no necesita de seguridad a su alrededor y además es un tipo que no tiene problemas en interpretar roles para conseguir su objetivo. Por ejemplo, para un millonario inescrupuloso aparenta ser un simple matón más, para los presidiarios que libera simula ser un caudillo, para los ciudadanos pretende ser un salvador, un instigador de una lucha de clases que se siente muy contemporánea, etc. Pero Bane sabe su lugar y, lo que lo hace más terrible, el lugar del resto en su minucioso plan.

Siguiendo el esquema de más es mejor, esta vez Nolan opta por hacer a su villano lo más amenazante posible, un personaje brutal y áspero, por lo que decide entregar el entretenimiento a otra creación: Selina Kyle. El personaje de Anne Hathaway (que nunca es llamado gatúbela, cosa que se agradece) tiene uno de los arcos más interesantes en la cinta y está interpretado de tal manera que nunca se siente burdo ni demasiado serio. Kyle es sensual, manipuladora y cuidadosamente misteriosa, sus alianzas siempre son tenues y está dispuesta a todo para sobrevivir. En las manos de Hathaway el personaje de Kyle adquiere el peso necesario para hacerle compañía a Batman o a Bane, según sea su conveniencia. El entretenimiento, las frases para el bronce y el encanto corre por parte de ella.

El otro arco argumental satisfactorio es el de otro nuevo personaje: el policía John Blake. Interpretado por Joseph Gordon-Levitt, Blake es un policía de calle, idealista, pero también pragmático, que sigue creyendo que Batman es el superhéroe que Ciudad Gótica merece. John Blake, a medida que avanza la cinta, tendrá un rol cada vez más importante, primero ayudando al Comisionado Gordon (Gary Oldman) y luego al mismísimo Batman.

La cinta, en primer lugar, destaca por su vasto enfoque. Esta vez Nolan ha querido terminar la trilogía con todo y emplea grandes cantidades de extras, varios personajes nuevos, complicadas e impresionantes secuencias de acción (creo que la mejor es la del comienzo) y una gran cantidad de temas. TDKR logra transformarse en una película entretenida, que te lleva de un lugar a otro, moviendo y equilibrando personajes nuevos y antiguos y aunque no siempre parezca que lo va a lograr, Nolan termina llevando a cabo una película que se adivina gigante, pero nunca se siente así. Su tamaño puede impresionar, pero nunca se traduce en un peso imposible o difícil de mover. La cinta no aburre.

Se nota la evolución que Nolan ha tenido en la dirección de las secuencias de peleas. Donde antes era todo confusión, con la cámara demasiado cerca de los personajes debido a los espacios cerrados, ahora el director elige tomar distancia para dejar que los combates puedan ser apreciados en toda su brutalidad por el espectador.

Además, siguiendo la misma línea que las cintas anteriores, Nolan ha insertado en esta cinta grandes ideas desde las cuales construye su trama. Nolan, un extranjero, parece estar en el lugar ideal para predicar a los gringos sobre su sistema de vida, sus valores, darlos vuelta y hacer un blockbuster de ellas. Este es un tipo con agallas: agarra los millones de dólares que una gran corporación norteamericana le entrega, se despacha una cinta de superhéroes en capa y juguetes tecnológicos para hacer una película de terror disfrazada de cinta de acción. Porque TDKR incluye cada una de las pesadillas de los norteamericanos y las aumenta exponencialmente (y en formato IMAX más encima): terrorismo, anarquía, descalabro financiero, sistema judicial de papel, armas nucleares a punto de estallar, estado policial, fascismo y, como si fuera poco, lucha de clases. La cinta deja de lado el individualismo que tanto excita a los gringos para dejar en claro que todos son superhéroes y que el sujeto con traje y capa no puede (ni podría) salvar a la ciudad por sí sólo. ¿Cuándo fue la última vez que vieron una cinta así?

Más encima, Nolan se da el lujo de tomar puntos de las tramas de las dos cintas anteriores y cerrarlos acá. Es más, TDKR sufre por ser menos una película en sí misma y más el cierre de una trilogía. Es como si fuese una sola gran historia dividida en tres cintas y recién ahora estamos viendo el final. Los grandes temas de su trilogía, el miedo, el caos y la ira, se dan lugar en esta última aventura de Batman para servir un cóctel que rara vez se ve en los cines. Si hasta el villano en esta cinta puede ser rastreado hasta la primera película y los acontecimientos de la segunda siguen causando efecto en esta ocasión.

El gran mérito, entonces, es que Nolan logra crear un superhéroe contemporáneo, firmemente plantado en nuestros tiempos, combatiendo amenazas que se sienten reales y villanos que nunca se transforman en bufones. Si The Avengers era todo diversión e ironía, The Dark Knight Rises es seriedad y trauma.

En todo caso, la cinta no está ni cerca de ser perfecta, por supuesto. Nolan, a pesar de sus buenas intenciones, parece abarcar tanto que termina descuidando otras partes. Esto parece ser un intercambio justo, dadas las circunstancias, pero mientras más pienso en la cinta más destacan los hoyos en la trama. Además, ciertas decisiones parecen dictadas por el azar o capricho más que por una decisión conciente. Tener a Bruce Wayne recluso por 8 años en su mansión es un indicador de heridas psicológicas más que físicas. Un hombre que no necesita del mundo exterior ni el contacto con otro ser humano más que su figura paterna nos parece un sujeto bastante perturbado, pero el hombre no se hace problemas para salir y nuevamente combatir el crímen. No hay indicio de lo que ese personaje esconde.

Nolan tampoco puede evitar problemas en el ritmo de la cinta. Si durante The Dark Knight el protagonista era opacado por un villano colorido y atractivo, esta vez es la estructura de la cinta la que lo opaca. Así, es probable que The Dark Knight Rises sea la cinta en la que menos vemos a Batman/Wayne. Es que hay tantas piezas, personajes y tramas que balancear que el equilibro no es óptimo. Es en la mitad que el ritmo decae, justamente cuando batman/wayne casi desaparecen por completo. En todo caso, cuando cinta se recupera vuelve para entregarnos un final épico y emocionante.

Pero finalmente, The Dark Knight Rises es una película que entretiene y más encima lo hace subversivamente, tomando los elementos del típico blockbuster norteamericano,  dándolos vuelta y utilizándolos para crear una cinta con ideas y peso. Es un cierre perfecto para una de las trilogías más complejas y ambiciosas que últimamente nos haya dado el cine norteamericano  y, por si fuera poco, deja en un envidiable pie a un personaje de la cultura popular.

¿Alguna queja? ¿Dejé algo afuera? Pase a los comentarios.

Notas, comentarios y espoilers:

– Wayne estuvo encerrado 8 años. Entiendo que fue difícil mantener los impulsos sexuales a raya, pero ¿salir del encierro y a los dos días comerse a Marion Cotillard? CAMPEÓN.
– Me gusta más Bane que Joker. Lo dije y qué. Mientras el Joker era todo anarquía, sin un plan aparente más que el placer de dar vuelta el sistema, Bane viene con un propósito específico y un plan minuciosamente elaborado para derrocar a batman, a bruce wayne y derrumbar a ciudad gótica. Este es un plan que lleva años en ejecución. Un villano así requiere determinación. Y más encima el tipo es amenazante, brutal y formidable cuando se trata de combatir. No hay chance de eliminar a un tipo así.
– En todo caso, las comparaciones entre la actuación de Heath Ledger y Tom Hardy son odiosas. Ambos personajes son diferentes y lo que logran ambos actores es impresionante. Mientras Ledger desarrolló un papel legendario con su maquillaje, posturas y dicción, Hardy corre con desventaja. El tipo es imponente y así lo demuestra, pero son sus ojos lo que revelan unas sorpresivas emociones en la secuencia final. En esa secuencia Hardy tiene que demostrar la lucha interior de Bane y su decepción y lo hace sólo con sus ojos.
– No entiendo a los gringos que se quejan porque no se le entiende lo que dice a Bane. Yo entendí clarito.
– Bane se merecía una muerte más digna. Es más, creo que su final, con la confesión de Miranda, le quita todo lo amenazante. El tipo era una herramienta, nunca fue el jefe, o sea, no había nada de qué preocuparse.
– Marion Cotillard, guapa, pero desaprovechada. De hecho, pienso que su personaje era innecesario y el giro sorpresa al final una trampa.
– Grande Michael Cane, con las pocas líneas que tiene logra transmitir muchas emociones y darle a sus escenas el peso que la cinta necesita. Un crack.
– Gracias Nolan por esa toma de Hathaway subiendose a la moto. Mil gracias.

3 comentarios en “The Dark Knight Rises (2012)

  1. Falto darle mayor importancia al personaje de Marion Cotillard, aun mas considerando que dentro de la trama “Batman” es la que logra quedar embarazada de Bruce Wayne.

    1. Efectivamente, pero la queja no debería ser por la importancia del personaje en los comics, sino en el universo de las cintas. El personaje está tan desaprovechado que si lo quitas la cita mejora.

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