Brave (2012)

Brave/Valiente

Brave es la historia de la princesa Mérida, la primera mujer en protagonizar una película de Pixar. Mérida es una chica de 16 años que tiene una cómplice relación con su padre y una muy difícil con su madre. No me malentiendan, ellas se aman, pero no se escuchan. Quieren entenderse y comunicarse, pero están tan concentradas en hacer lo que ellas creen es correcto que finalmente terminan peleando y discutiendo.

La princesa, empujada al borde de la crisis por una tradición que ella no comparte, decide tomar las cosas en sus manos y convertirse en su propia salvación en una entretenida escena de duelo con arco y flecha que sería más emocionante si no hubiera sido exhibida hasta el hartazgo en los trailers y promos de la cinta. Y si bien Mérida logra su propósito, venciendo a todos sus pretendientes en una disciplina que, de acuerdo a su madre, no es para princesas, las consecuencias no son del todo agradables. La discusión entre la reina Elenor y la princesa Mérida que sigue a esta notable demostración de independencia, desafío, irreverencia y habilidad prueba ser el punto de quiebre entre ambas mujeres llegando a decirse cosas que quizás no debiesen decirse una madre y una hija.

Hasta el momento no les estoy arruinando nada, pero voy a parar aquí. Basta decir que Mérida recurrirá a un hechizo que tiene impensadas consecuencias que la obligarán a reevaluar su relación con su madre, su familia, las tradiciones del mundo en el que vive y, en general, su concepto de libertad y destino. Nada mal para una película de niños, ¿eh?

La gracia de las cintas de Pixar es que nunca cuentan una historia revolucionariamente nueva, pero es la forma en que lo hacen lo que la convierte en buenas (a bugs life, the incredibles), clásicas (toy story, Monster Inc.) y/o obras maestras del cine (Nemo, Up, Wall E). En Brave, por ejemplo, Pixar aborda por fin a un personaje femenino y la relación entre una madre y su hija. Mérida es una chica normal, para lo que puede ser una princesa, es impulsiva, dependiente del amor y cuidado de sus padres, pero interesada en una libertad que intuye está cerca de sus manos. Ella pronto será mayor de edad, la edad en que la tradición indica que debe ser prometida a algún heredero de una tribu vecina, pero sabe que también será mayor de edad para decidir su propio destino. Además, Mérida siempre se ha sentido atrapada por la educación de su madre. Ella preferiría cabalgar su caballo Angus y usar su arco para disparar flechas a difíciles blancos colgados de arboles, pero las obligaciones de una princesa la mantienen siempre reprimida.

Ojo, que Mérida no quiere dejar de ser una princesa, jamás tendremos eso en una película de Disney, pero ella quiere ser una princesa a su modo. Lo valioso es que ella no depende de un príncipe azul ni está en el centro de un lío amoroso, tampoco depende de un hada madrina ni de sus amigos animales. Mérida debe valerse por sí misma y solucionar los problemas que ella misma causa y los que la misma sociedad le plantea enfrentándose a enemigos mucho más grandes que ella. Y lo logra. Es un poderoso mensaje para las niñas de hoy y un mensaje que estuve orgulloso de exponer a mi hija pequeña.

Esto no es una gran novedad en cuanto a trama, pero es la forma en que Pixar narra la historia que convierte a la cinta en un encanto.

La cinta es técnicamente perfecta, con unos paisajes digitales realmente hermosos, como para quedar con la boca abierta y pensar que Escocia no se había visto tan bella desde Corazón Valiente, pero si hay algo que la mantiene lejos de los clásicos de Pixar es, quizás, su esquizofrenia narrativa. Por un lado es una cinta que adopta el ritmo que ya conocemos a Pixar y que deja que los personajes respiren a través de sus acciones, siguiendo el esquema Pixar ™, pero por otro decide utilizar el humor físico más allá de la cuenta, acercándose harto al estilo Disney. Si hay una secuencia que ilustra lo que estoy diciendo es la secuencia de escape del castillo, siento que no encajaba bien con el resto de la cinta, con ese humor de porrazos y golpes que se extiende más de la cuenta. Eso sí, fue una de las secuencias que más carcajadas sacó, probando que aunque Pixar recurra a esas armas, al menos las usa bien y cada chiste y broma cae en su momento justo.

Finalmente, sólo quiero decir que Pixar sigue con un saldo impresionante en mi cuenta corriente, que Brave es una excelente, encantadora, bella e inspiradora cinta de animación y que me gustó mucho. Maldita sea, ya al final de la cinta estaba con lágrimas en los ojos.

El corto: La Luna

¿Qué creen? ¿Es casualidad que el corto previo a la cinta también trate de los conflictos entre generaciones y la idea de que, pase lo pase, la siguiente generación encontrará su propia forma e hacerlas cosas?

El corto que precede a Brave, La Luna, es bellísimo en su ejecución y en la forma en cuenta su compleja historia. No sabemos sus nombres, pero vemos a un niño, el padre y el abuelo en un bote en el medio del mar. El chico está entremedio de dos hombres a los que respeta y quiere mucho, pero que parecen discutir sobre las cosas más triviales, es decir, cada uno tiene su propia forma de hacer las cosas y con autoridad para decirle al otro cómo deben hacerse. Ninguno de los dos está equivocado, al contrario, pero ambos creen estar en lo correcto. Pero el chico pronto demuestra que no necesita hacer las cosas exactamente igual a ninguna de sus dos figuras paternas.

La luna, a través de sus fantásticas imágenes, muestra cómo el chico visitará por primera vez el lugar de trabajo de su padre, abuelo y quizás todos sus antepasados. No les contaré de qué trata el oficio, pero suficiente es decir que es imaginativo y encantador.

La cinta de apenas 6 minutos, dirigida por Enrico Casarosa, con su adorable animación y bella ejecución logra transportarte a ese lugar ideal de la infancia donde todo era asombro, ingenuidad y maravill. Además, demuestra que el talento joven de la casa Pixar puede perfectamente crear obras que emocionan a grandes y a chicos sin dejar de lado los temas serios y profundos que caracterizan a las películas propiamente tales.

Notas, comentarios y espoilers
– como dije en twitter, un Oscar ahora ya para los rulos de mérida. Su pelo es una obra de arte. Cada uno de sus rulos, sus movimientos y la forma en que resalta frente a los verdes parajes de escocia es realmente un prodigio de la técnica y animación de Pixar. Si cada cinta de Pixar contiene al menos un elemento revolucionario creo que en Brave es el pelo de Mérida.
– Vieron el camión de Pizza Planet? Hay que estar atento porque lo muestran por menos de un segundo. También está Sully (Monster Inc.)
– Me gustó que la reparación del mural sólo fuera un Mcguffin, porque el verdadero lazo que había que reparar era la propia relación con la madre y que sólo se logra al final de la batalla entre los dos osos. Ese momento, ese preciso momento, nos tenía con lágrimas.
– En la función a la que asistimos mostraron el tráiler de Buscando a Nemo en ocasión de su reestreno en 3D. Verlo y emocionarme de nuevo tan sólo recordando la película me di cuenta de dos cosas: quiero ver Nemo de nuevo y que Disney podría mostrar el tráiler de una cinta de Pixar antes de cada una de las mismas. Resulta que las cintas de Pixar tienen un PSR altísimo (PSR es Puntaje de Satisfacción por Repetición, un concepto que acabo de inventar y del cual estoy muy orgulloso) por lo que estoy seguro que aumentarían los arriendos y ventas.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s