Películas: Project X

Project X:

Project X es descendiente directo de The Hangover, las American Pie y, en cierta medida, The 41-Year-Old Virgin Who Knocked Up Sarah Marshall. LOL. Puede citarse más de algún paralelo existe entre Project X y The Hangover, por ejemplo, pero donde esta última trata (muy superficialmente, claro) de hombres-niños abrumados por las responsabilidades del mundo adulto, Project X solamente sigue las aventuras de 3 amigos obsesionados con lo que el resto pensará de ellos (en realidad, son 4, pero el cuarto sólo sostiene la cámara) y sus aventuras a lo largo de un fin de semana épico.

Estoy seguro que hay muchas películas allá afuera que tienen como inspiración el sueño adolescente de tener sexo en una gran fiesta apoteósica recordada por días y días. O tal vez sólo con lo de la fiesta, porque a veces parece que la fiesta del siglo es más importante que el sexo, aunque tengo mis dudas. Lo que sí sé es que Project X es la última cinta que busca explorar (es un decir) uno de los sueños húmedos de los adolescentes de nuestro siglo.

La cinta comienza con Costa (un tipo verdaderamente molesto, quise golpearlo durante toda la película), Thomas y JB planificando lo que promete ser un buen fin de semana. Los padres de Thomas se irán por el fin de semana a alguna parte, dejando la casa sola a merced de los tres adolescentes. En realidad, Costa parece ser el más entusiasmado con la idea de que los padres de Thomas se van por el fin de semana, después de todo es el más cobarde y egoísta de todos, empujando siempre a Thomas a seguir adelante para después esconderse detrás de las circunstancias, los asistentes y, finalmente, los abogados de sus padres. De hecho, eso es todo lo que obtenemos de desarrollo de los personajes: Costa es un estúpido, JB el soso comparza que se deja empujar a todo y Thomas, es el inocente. No estoy pidiendo a Hamlet bebiendo cerveza y haciéndole motorboat a las chicas, pero algo, sólo algo que me haga interesarme en estos personajes.

En fin, los chicos comienzan invitando a sus compañeros en clases, luego van a comprar drogas y alcohol y la fiesta comienza más o menos a los 20 minutos. Y la fiesta es un éxito, oh sí. Y, por aquellas reglas del cine y de la vida, llegan muchos más “invitados” de los que ellos esperaban. Por supuesto, la fiesta no tarda mucho en salirse fuera de control. En un primer momento son los anfitriones los que se ven sobrepasados, pero luego son los vecinos y finalmente la policía. Y aunque a veces parece apuntar a momentos más profundos, dotando de un atisbo de personalidad a sus personajes, pareciera que la misma película supiera que, en realidad, no se trata de eso y sin problemas vuelve a las caricaturas. Al menos hay que concederle que tiene el sentido común para saber a lo que va y de qué se trata: un videoclip de larga duración con mujeres semidesnudas, música popular y desenfreno total, donde las mejores y más inspiradas partes son las secuencias filmadas por los propios extras con los teléfonos que la producción les entrego una vez iniciado el rodaje. De hecho, la única forma en que recuerdo la película es como un largo videoclip con algunas canciones pegajozas y hartas chicas.

Mi problema es que la película está filmada como si se tratase de un documental o una de las cintas en que alguien encuentra la grabación que algún tarado hizo (la bruja de blair, cloverfield, etc.). Es probable que los realizadores hayan pensado que esta forma de narración ayude a acercar al espectador y no se les puede culpar porque al menos funcionó en otras películas, pero acá es un mecanismo que se agota rápidamente y no puede salvar los más básicos hoyos en la trama. Estos problemas de la trama son inevitables cuando se persigue este tipo de narración, pero donde otras cintas los escondían con personajes interesantes o situaciones adrenalínicas, acá simplemente no pasa eso. ¿Significa un agotamiento de este tipo de cintas? Eso espero, porque parece ser una moda que ha llegado al límite de sus posibilidades. Y más encima, la cinta no es completamente honesta ya que no tiene problemas para abandonar la “filmación testimonio”, reconociéndose como un producto oportunista donde lo importante son las tomas de desenfreno, fiesta, senos y alcohol. No me malentiendan, quiero una buena fiesta en una cinta tanto como ustedes, pero háganlo bien, no como en Project X.

En fin, los problemas no solo pasan por la forma en que está narrada. Tal vez la cinta hubiera funcionado mejor apegándose o reconociéndose más como una cinta de ficción, pero eso no lo sabremos. Lo que sí queda es la película que todo adolescente de hormonas bullantes quisiera protagonizar. ¿Será que me estoy volviendo viejo?

Notas, comentarios y espoilers:
– En serio, el personaje de Costa no podría haber resultado más molesto.
– ¿Qué onda los pendejos de seguridad? ¡Locos maniáticos!
– La relación con The Hangover no es antojadiza, ya que el director de aquella es productor en esta.

3 comentarios en “Películas: Project X

  1. Yo no tenía ganas de verla e absoluto, pensé que era otra película cualquiera tipo American Pie o Super Bad, de esas que sacan todo el tiempo. Pero un día me decidí ver Proyecto X y la verdad me entretuvo bastante, reí mucho y sin duda la volvería a ver. Es una película normal, no es una gran producción pero es que la historia es fenomenal.

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