Películas: Prometeo

Sinopsis: Un grupo de científicos parten a una lejana galaxia con la misión de encontrar a nuestros creadores.

¿Qué podemos esperar del responsable de que Alien sea un clásico del cine, el mismo tipo que después se mandó Blade Runner? Al parecer por la reacción a mi alrededor, nada menos que un nuevo clásico del cine. La mala noticia es que la Prometeo no cumple con esas expectativas. La buena es que eso no importa mucho.

Las expectativas siempre estuvieron en contra este proyecto. Primero, cuando era una mera película de ciencia ficción llamada Paraíso (un título que resulta muy sugerente una vez que se ha visto la película) y luego cuando los autores decidieron vincularla a la archiconocida y respetada Alien, el octavo pasajero. Sin embargo, y dejémoslo claro desde el principio, la película no se puede el peso de las expecattivas. No sólo por su pedigrí, sino por el peso de las preguntas que hace y que no logra responder de manera satisfactoria, en particular esa pregunta que nos ha perseguido desde el principio de los tiempos y que es el tema principal que recorre la trama: ¿quién nos creó?

Esta pregunta y todas las que se derivan de ella son muy profundas en su intención como para hacerse en un simple espectáculo ambientado en un mundo de ficción futurista. ¿De dónde venimos? ¿quién o quiénes nos crearon? ¿Somos, acaso, el resultado del azar o de una consciencia inteligente? ¿Qué clase de impulso satisfacimos con nuestra creación? Nosotros que podemos crear vida, ¿por qué lo hacemos? ¿Cómo reaccionamos ante nuestras creaciones? Como ven, no son preguntas sencillas y es difícil recordar la última vez que vimos una película trabajar con ellas e intentar entretener a través de la búsqueda de respuestas.

Pero no todo es filosofía porque también estamos frente a una película-espectáculo, una épica que sigue la línea de las últimas películas de su director. No es difícil ver las impresionantes imágenes y amplios paisajes que Scott nos muestra y no pensar en la misma intención a través de Gladiador, Kingdom of Heaven y Robin Hood: asombrar. Hay una vocación de espectáculo, de asombro que el director busca satisfacer a través de imágenes, encuadres y un despliegue de tecnología al servicio de la imaginación. (Ojo, que el siguiente proyecto del director es una película sobre Moisés, historia épica donde las haya)

Esas dos vocaciones de Prometeo logran un un casi perfecto equilibrio durante la primera mitad de la película, donde la ciencia ficción propuesta y el espectáculo hollywoodense que nos ha prometido conjugan perfectamente a través de los actores y el universo que los rodea. La sola sencuencia pre-créditos prepara el ambiente para lo que vendrá: cada respuesta que recibimos generará más preguntas. Y de ahí en adelante estamos a merced del director y sus personajes. Llegamos a asombrarnos con las vistas del planeta LV426 y logra mantener el suspenso sobre qué es lo que los científicos descubren en esa gigante estructura. Hay secuencias muy bien logradas que logran generar suspenso y otras que se vinculan directamente con el terror de la primera Alien.

Mi principal problema con Prometeo es la dualidad que no parece solucionar hacia el final de la película, una dualidad que parte de su propia esencia: ¿es una película de terror? ¿es una película de ciencia ficción con la mira muy alta? El problema, al final, es que la mezcla no logra cuajar del todo. Como ciencia ficción no logra su misión de manera satisfactoria y como espectáculo visual y thriller tampoco entrega secuencias realmente memorables y no muchos sustos. Eso es lo que nos habían prometido, ¿no?

Al final, uno puede sentirse como el dr. Holloway sentado frente a una mesa de billar, decepcionado de que tras viajar millones de kilómetros ve cómo el trabajo de toda una vida da lugar a más preguntas que respuestas. La ambición, finalmente, sólo puede generar decepción.

Notas espoileríficas:
– la secuencia de la operación quirúrgica está muy bien filmada y es uno de los puntos altos de la película.
– La relación entre Vickers y Weyland, apenas insinuada al principio, se desata una vez que nos revelan quién era el que estaba durmiendo en la otra cápsula. Me hubiera gustado ver más interacción entre esos dos personajes, ambos son muy buenos actores.
– ¿soy el único que piensa que Vickers no se merecía esa muerte? Para un personaje de su relevancia su muerte me pareció humillante.
– De acuerdo al escritor, Prometeo tiene dos “hijos”. Uno se llama Alien y se desarrolló en las películas que ya conocemos. El otro hijo es la doctora Shaw. Lo que ha dicho es que si hay una secuela se va a llamar Paraíso. Ya sabemos a qué personaje seguirá.

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